Fue una semana clave: se confirmó el fin del shutdown de 43 días, se conocieron datos preocupantes sobre el mercado laboral, cayeron las tasas hipotecarias, y el frente migratorio se endureció con nuevos filtros médicos, mayor fiscalización de visas y ajustes operativos en USCIS que afectan tanto a solicitantes de asilo como a inversores EB-1/EB-2.
1. Nuevo filtro de visas apunta a solicitantes con enfermedades crónicas
El 10 de noviembre se reveló una nueva directriz del Departamento de Estado instruyendo a consulados de EE. UU. a vigilar de cerca a solicitantes con enfermedades crónicas —como diabetes, cáncer o ciertos trastornos mentales— bajo el criterio de “public charge”.
Abogados de inmigración advirtieron que esto podría traducirse en más rechazos de visas para personas mayores o con condiciones médicas controladas, elevando el nivel de incertidumbre para familias que buscaban visas de estudio, trabajo o reunificación.
2. Se intensifica la batalla legal por la ciudadanía de nacimiento
El 10 de noviembre, análisis jurídicos detallaron el posible recorrido en la Corte Suprema de la orden ejecutiva de Trump que busca negar la ciudadanía automática a ciertos niños nacidos en EE. UU. en función del estatus migratorio de sus padres.
La medida no afecta a hijos de ciudadanos o residentes permanentes, pero sí a millones de familias con otros estatus, abriendo un frente legal de alta relevancia para inversionistas extranjeros que evalúan opciones de residencia a largo plazo, incluida EB-5.
3. Datos privados muestran destrucción de empleo y presionan al dólar
El 11 de noviembre, datos del sector privado mostraron que EE. UU. perdió empleos hacia finales de octubre, confirmando un debilitamiento del mercado laboral tras varios meses de desaceleración.
En paralelo, el dólar se debilitó frente al euro y al yen, ya que los traders interpretaron la combinación de mercado laboral débil y fin del shutdown como presión adicional para que la Fed considere recortes de tasas en diciembre.
4. Economistas: el shutdown “no logró nada y causó daño significativo”
El 12 de noviembre, análisis publicados tras el cierre destacaron que el shutdown frenó la publicación de datos clave de empleo e inflación, dejando a la Fed y a los mercados sin visibilidad durante semanas.
Think tanks y estrategas de inversión estiman un costo económico relevante, no solo por el impacto directo en el PIB, sino por el deterioro de la confianza y la volatilidad en activos de renta fija y variable.
5. Fin oficial del shutdown de 43 días: el gobierno reabre
El 12 de noviembre, el presidente firmó el paquete de gasto que puso fin al shutdown más largo de la historia (43 días), reabriendo agencias federales con financiación hasta el 30 de enero de 2026.
Informes posteriores subrayaron que, aunque las agencias retoman operaciones, llevará tiempo normalizar pagos atrasados, procesar backlog y recuperar el flujo completo de estadísticas económicas, algo clave para los mercados y el sector inmobiliario.
6. Tasas hipotecarias bajan hacia el 6,2–6,4 % y alivian algo a los compradores
El 12 de noviembre varios reportes situaron la tasa promedio de hipoteca fija a 30 años en torno al 6,2–6,4 %, el nivel más bajo en meses, tanto para compras como para refinanciaciones.
Aunque las tasas siguen altas en términos históricos, esta baja mejora ligeramente la capacidad de compra y podría reactivar parte de la demanda contenida, especialmente en mercados con correcciones de precio.
7. La rotación de viviendas cae al nivel más bajo en décadas
Un informe del 13 de noviembre señaló que solo alrededor de 28 de cada 1.000 viviendas cambiaron de manos entre enero y septiembre, la tasa de “turnover” más baja registrada desde, al menos, la década de 1990.
Este fenómeno refleja a propietarios “atrapados” en hipotecas de baja tasa que no quieren vender, lo que limita la oferta de unidades usadas a pesar del aumento de listados nuevos y complica la movilidad laboral y geográfica.
8. Crecimiento de precios de vivienda casi plano y más inventario
Datos de Homes.com y CoStar publicados el 13 de noviembre mostraron que el precio mediano de la vivienda en EE. UU. subió apenas ~1,3 % interanual en octubre, hasta unos 385.000 dólares, mientras que los nuevos listados aumentaron ligeramente de dos dígitos frente al año anterior.
El mensaje: el mercado se está “re-equilibrando”, con un crecimiento de precios mucho más moderado y más opciones para compradores, especialmente en determinados metros que ya se comportan como mercados de compradores.
9. Programas federales de vivienda y seguros se reactivan tras el acuerdo
Con la reapertura del gobierno, se anunció la reanudación de programas federales clave, incluidos ciertos programas de vivienda y seguros respaldados por el gobierno, así como el restablecimiento progresivo de programas de HUD y otros organismos.
Asociaciones del sector inmobiliario destacaron que esto es vital para cierres de operaciones en zonas propensas a inundaciones y para proyectos multifamiliares y de vivienda asequible que dependen de financiamiento o garantías federales.
10. USCIS y DHS ajustan el mapa migratorio tras el cierre
El 14 de noviembre se difundieron varias novedades migratorias: DHS anunció una ofensiva contra el “abuso de visas” y destacó una caída histórica en la población nacida en el extranjero, atribuyéndola a deportaciones y salidas voluntarias.
En paralelo, USCIS, bajo órdenes judiciales, pausó el cobro del nuevo Annual Asylum Fee y permitió desestimar avisos ya enviados, mientras reabría silenciosamente la presentación en línea del Form I-140 para categorías EB-1A y EB-2 NIW, algo relevante para profesionales de alta calificación e inversionistas individuales.